Los cuidadores son una parte fundamental de la vida y de las posibilidades de recuperación de cualquier paciente con discapacidad. Los cuidadores necesitan entender el problema del paciente y conocer las estrategias que faciliten su cuidado. Ofrecer al paciente los apoyos necesarios en el momento adecuado es la clave del éxito en la recuperación y los cuidadores tienen un papel fundamental. En Neurofisio ofrecemos formación y atención especial para los cuidadores y familiares de nuestros pacientes.

CUIDADORES

¿Tengo algún riesgo para la salud por ser cuidador?

Las personas que deben asumir el cuidado de una persona dependiente están sometidas a riesgos adicionales para la salud psicofísica:

  1. Existe un mayor riego de depresión.
  2. Existe un mayor riesgo de ansiedad.
  3. Existe un mayor riesgo de dolor osteomuscular.

¿Qué puedo hacer para prevenir estos riesgos?

Nunca es fácil atender a los riesgos propios cuando se está cuidando a otra persona, pero debemos tener en cuenta que cuanto mejor sea nuestro estado general mejor cuidado podremos llevar a cabo. Un cuidador desanimado, con dolores, sin vida propia puede ayudar poco al bienestar de otra persona. Es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  1. Distribuir el tiempo: es imprescindible tener un tiempo al día (al menos una hora) exento del cuidado, no permite descansar física y psíquicamente. Dedicaremos ese tiempo a actividades que nos gusten o que estén dirigidas a nuestro cuidado personal, leer, pasear, hacer ejercicio, ir a la peluquería, ir al cine,…
  2. Aceptar la ayuda: El cuidador no debe ser el responsable único del cuidado aunque sea el responsable principal. Aceptar las ayudas públicas y familiares contribuye a una mejor tarea de cuidados y no debemos sentir que es nuestra única obligación, otros miembros de la familia se sentirán bien de compartir algunos momentos y algunas tareas de cuidado.
  3. Empatizar: Es necesario conocer el problema de la persona que cuidamos para entender, por qué unos días hace algunas cosas bien y otro día es incapaz de hacerlas. Debemos evitar esas sensaciones de que nos toma el pelo o nos manipula. Los profesionales les orientaran en lo que puede y no puede hacer la persona a su cuidado y como ayudarle para mejorar su autonomía.
  4. Me tengo que cuidar: la alimentación y el ejercicio físico son fundamentales para el cuidador. El ejercicio nos ayuda a estar en forma pero además libera tensiones y genera endorfinas que nos hacen sentirnos mejor. Es la mejor opción para anticiparnos a la depresión y la ansiedad. Actividades en grupo son mucho más recomendables, aproveche la oferta publica, la gimnasia de mantenimiento, el aquagym, los grupos de marcha para salir a andar, o cualquier actividad que le resulte atractiva le va a permitir cuidar mejor de la persona a su cargo. Si su condición física no se lo permite en Neurofisio le ofrecemos alternativas de ejercicio físico adecuado para Ud.