Llamamos parálisis periféricas a las lesiones de los nervios después de abandonar la medula espinal, a lo largo de su trayecto desde las raíces nerviosas hasta las placas motoras o los terminales sensitivos. Los nervios periféricos puede verse dañados por traumatismos, por intervenciones quirúrgicas y también por enfermedades comúnmente llamadas polineuropatias, muchas de ellas de carácter hereditario como la polineuropatias sensitivo motoras y otras iniciadas por procesos autoinmunes como la poliradiculpatias agudas, conocidas como síndrome de Guillain-Barré. Las consecuencias de una lesión en un nervio periférico es la pérdida total o parcial de fuerza en los músculos a los que inerva, la pérdida total o parcial de la sensibilidad del área de piel que le corresponde y la pérdida de inervación autónoma para la piel y los vasos sanguíneos correspondientes. En Neurofisio contamos con tecnología avanzada para ayudarle en el proceso de recuperación, la electromiografía de superficie, el biofeedback, la electroestimulación selectiva de las fibras lesionadas, la electroestimulacion de la fibra lisa vascular, acompañado del trabajo de reeducación funcional son las técnicas que mejor resultado ofrecen en la recuperación de estos procesos

PARALISIS PERIFERICAS

¿Cuáles son las causas de las parálisis periféricas?

Lesiones traumáticas: Son lesiones producidad por agentes mecánicos que producen una comprensión, un desgarro o rotura o un estiramiento de la estructura nerviosa que daña su función. Durante su trayecto los nervios se fusionan y se dividen en un complicado entramado que nos permite disponer de una inervación rica y variada para todas las partes del cuerpo. En determinadas zonas del cuerpo los nervios pasan por zonas donde tienen mayor predisposición a lesionarse por encontrarse más expuestos a traumatismos o por tratarse de pasos angostos que pueden comprometer la integridad del nervio. Determinadas fracturas pueden comprometer algunos nervios cuando discurren pegados al hueso. Podemos diferenciar las lesiones traumáticas que se producen por traumatismo agudo donde los síntomas aprecen de forma súbita tras el mismo, y las lesiones producidas por pequeños traumatismos de repetición en zonas especialmente conflictivas como puede ser el túnel del carpo en la muñeca, el conducto de Hunter en el aductor mayor o el arco de Henle en la ingle, en este caso los síntomas aparecen de forma insidiosa y discontinua hasta que se establece de forma permanente la lesión.

Polineuropatias sensitivo motoras hereditarias. Existen diferentes variantes, suelen ser más graves las que se presentan en edades más tempranas, aunque la mayor parte de ellas se presentan en la edad adulta y, aunque conllevan dificultades de movimiento, y en algunos casos, pérdida de autonomía, no suelen representar la causa de fallecimiento en estos pacientes. Es importante saber que en este tipo de enfermedad el tratamiento físico no detendrá el proceso de la enfermedad pero nos ayudara a compensar los déficits, mejorara la movilidad y la calidad de vida.

Poliradiculopatia desmielinizante (Guillain Barré): Es una enfermedad que se produce de forma puntual por el desencademiento de un proceso autoinmune, es decir que nuestro propio sistema inmunitario ataca las estructuras de los nervios periféricos. En muchas ocasiones no se encuentra el motivo que ha desencadenado el proceso autoinmune pero en más de la mitad de ellos se aprecia una infección vírica previa que puede ser el motivante del proceso. Es muy importante la detección precoz por parte de los servicios médicos, ya que es posible detener el proceso con medicamentos adecuados, cuanto más se tarde en detener el proceso mayor será daño causado sobre las estructuras nerviosas, pudiendo llegar a producir la muerte. Existe variantes del síndrome de Guillain Barre que determinaran que sea un proceso más o menos agresivo y que tenga mayor afectación sensitiva o motora. Una vez detenido el proceso autoinmune comienza el periodo de recuperación, donde el tratamiento fisioterápico es el pilar fundamental y en muchas ocasiones resulta imprescindible la participación de la Terapia ocupacional para la recuperación de actividades funcionales y de la vida diaria.

¿Cuáles son los síntomas de la una lesión de un nervio periférico?

Motores: En este caso la pérdida de fuerza, que puede ser parcial (paresia) o total (parálisis). Se va a caracterizar por estar circunscrita a un grupo de músculos determinado que son los inervados por el nervio lesionado. En el caso de las polineuropatias son varios los nervios afectados y los síntomas serán mayores al final del trayecto del nervio por las dificultades en la conducción del impulso, así pues la debilidad será mayor en pies y manos que en caderas y hombros.

Sensitivos: perdida de sensibilidad, así mismo, podrá ser parcial (hipoestesia) o total (anestesia). La distribución de la perdida de sensibilidad es específica para cada nervio y para cada raíz sensitiva. En las polineuropatias la distribución es, al igual que para los síntomas motores, mayor a nivel distal que proximal, es frecuente la hipoestesia en forma de calcetines o guantes. La pérdida de sensibilidad puede acompañarse sensaciones de hormigueo (parestesias) especialmente durante el periodo de destrucción y también en los procesos de reinervacion (recuperación). No deberían acompañarse sensaciones de dolor, escozor, irritación o alodinia, esto nos podría indicar un proceso irritativo en el nervio.